Jazmín Chi/Entrevista

Entrevistamos a Jazmín Chi (J. Molly en el mundo de los niños), escritora, poetisa, empresaria y conferencista internacional, quien ha escrito 18 libros para niños.

¿Por qué escribes? ¿Cuándo empezaste a escribir?

Empecé a escribir desde que conocí las letras. Mamá me cuenta que lo primero que escribí fue una poesía a un peluche que se llamaba “Patito” y era mi favorito cuando tenía 6-7 años. De ahí siempre estuve cerca de las letras. Recuerdo que mamá me compraba libros que me “devoraba” y me llevaba a la biblioteca municipal a los talleres de cuentacuentos, ¡fueron tiempos hermosos! Una vez, papá me llevó a una librería y me dijo que escogiera todos los libros que quisiera, ¡Dios! Me compró como 13 y salí extremadamente contenta. Y ambos me llenaron de libros infantiles y enciclopedias, ahí fue que descubrí por primera vez lo grande que era el mundo y sus culturas y uno de mis sueños fue siempre conocer lo que veía en letras e imágenes, pero en la vida real. Después en la adolescencia pasé por una etapa muy sombría y fue ahí que el escribir se intensificó, pues la mejor manera que encontré para expresarme, fue a través de las letras. Comencé diarios y las poesías fluían y fluían, siempre dije “el papel no me juzga”, por eso sacaba todo y lo plasmaba en tinta. Igual en esa etapa sombría, decidí quemar mis cuadernos llenos. Hoy por hoy solo sobreviven los poemas después de mis 18 años y uno que se llama Rostro, que escribí a mis 13 y me aprendí de memoria. Como ya lo dije, al escribir siento que expreso mejor mi ser. Soy muy reservada y callada (aunque parezca lo contrario) y solo a través de las letras puedo expresar exactamente quién soy, cómo soy y lo que pienso.

Veo que en tus cuentos infantiles está muy presente tu hija, ¿qué tanto influyó ella para que escribieras cuento? ¿Qué tanto te inspiras en ella para escribir los cuentos?

Soy una mamá joven y soltera. Me embaracé a los 18 y jamás me he casado. Así que tuve que lidiar con un embarazo no planeado sola. Todo lo que había dentro de mi corazón quería ser expresado. Mi hija comenzó a crecer y me hacía preguntas y no sabía cómo responderle. Entonces comencé. Para explicarle y responderle las preguntas que me hacía, o incluso si había alguna discusión, le hacía un poema o cuento que más tarde se convertiría en libro. Así ella a través de las imágenes y personajes, se identificaba y aprendía. Creo que todos mis libros infantiles han sido inspirados en situaciones que he pasado con ella, por eso se los dedico a ella.

¿Qué características debe tener un buen cuento para niños?

  1. Buenas imágenes. Esto es primordial porque es lo primero que capta la atención de los pequeños. Por eso es muy importante saber escoger a los ilustradores.
  2. La historia debe ser simple, con frases repetitivas para los más chiquitos y vocabulario simple. A medida que crecen, se quitan las frases repetitivas y se agrega vocabulario. A mí me gusta mucho usar el ritmo así que cuando se lee parece canción pero no lo es.
  3. Considero también muy importante una buena dosis de valores al hacer materiales infantiles. Todos los cuentos que he escrito, tienen uno o más valores que los niños pueden aprender a medida que los leen.
  4. Me encanta que los cuentos fomenten que los padres y los hijos pasen tiempo de calidad, por eso mis libros son cortos e interactivos para que padres e hijos disfruten y mejoren ese lazo familiar.
  5. Imaginación. Los niños tienen un mundo que va a más revoluciones por minuto que nosotros los adultos, esa imaginación es ¡maravillosa! Un cuento simple los aburrirá, en cambio un cuento donde sucedan cosas inesperadas, aparezcan personajes “diferentes”, en fin, que los saque de su monotonía, les hará estar “enganchados”.
  6. En mis libros, me gusta agregar un juego referente al cuento o poema o preguntas de comprensión para que también sea interactivo y así le guste más a los niños. A algunos he agregado consejos para padres y maestros para que sepan cómo fomentar la lectura en sus hijos y alumnos.

Has escrito 18 libros para niños, ¿cuál es tu favorito y por qué?

¡Uy! Creo que aún no tengo favorito. Los amo a todos por igual ya que cada uno representa una etapa que pasé con mi hija. Puedo decir que me gusta mucho el de “El pequeño Grr”, ya que la música que hizo José Morante, nuestro productor musical ¡quedó preciosa! Y te transporta a la jungla. Y los dibujos de Windha Anin están muy lindos, así como nos divertimos muchísimo al grabarlo. También me gusta mucho el de “El gusanito que quería volar” por el mensaje que tiene con el cual me identifico tanto y es importante que cada niño del mundo sepa que puede lograr todo lo que sueña, si se esfuerza. El de “La tienda de Papás” es respuesta a la pregunta que mi hija una vez me hizo por el hecho de no tener papá “Mami, ¿me compras un papá?” Y tiene un mensaje muy lindo para los hijos de madres solteras, también me gusta mucho. Pero creo que ¡no podría decidirme por uno solo!

Cuéntanos un poco más de tu faceta como conferencista en países como Japón, China, Polonia, Rusia, Estados Unidos y México. ¿Cómo empezaste? ¿De qué das pláticas?

Comencé hablando de mi cultura cuando me encontraba fuera de México. (Todo extranjero que he conocido, se ha enamorado de México) Después vi que las personas se sentían motivadas al saber mi historia de mamá soltera, todo lo que he pasado, cómo lo he enfrentado llegando a donde estoy y fue así como me comenzaron invitar a dar pláticas de motivación. Y como estoy tan involucrada en educación, me invitaron a dar pláticas sobre esto y sobre cómo mejorar las relaciones con nuestros hijos, de maternidad, cómo hacer que los pequeños mejoren académicamente, cómo superar obstáculos tanto educativos como personales, cómo ver oportunidades en donde aparentemente no las hay, cómo lograr las metas, administración efectiva del tiempo y recursos, entre otras y hoy por hoy doy pláticas, conferencias, capacitaciones y cursos en estas áreas.

¿Conocer tantas partes del mundo ha influido en tu literatura?, por ejemplo, vemos que los videos de tus cuentos están hechos por un equipo multicultural.

Oh sí. Definitivamente. ¡Tengo un equipo maravilloso! Los cuentos han sido ilustrados por talentosísimos profesionales de países entre los que puedo mencionar Perú, Indonesia, Estados Unidos, Ucrania, Tailandia entre otros. De la música se encarga nuestro productor musical José Morante que es de Venezuela y tiene un equipo de trabajo magnífico con cantantes y músicos. Los libros son impresos en India, mis poemas son producidos por mexicanos como Jaime Salinas quien es director de filmes y Carlos Reynaldo quien es la mente creativa detrás de todo el concepto. Creo que todo ese bagaje multicultural influye en la calidad final de los cuentos y poemas. Así como yo conocí el mundo a través de libros y así nació la idea de viajarlo, así quisiera que sucediera con los pequeños, que supieran que el mundo es hermoso y ¡ellos pueden disfrutarlo! Que la gente de otros países es preciosa, con ideas, culturas e idiosincrasias diferentes, pero que cuando trabajamos juntos podemos crear cosas estupendas.

Influir en el contenido del libro, sí, también. Los sentimientos que tuve al escribir desde Rusia, Francia, China, India, Hawaii, Corea, Japón o todos esos lugares donde anduve, no serían los mismos si nunca hubiera estado por allá. Las costumbres que vi, las personas, los paisajes, la cultura, la comida, las facciones físicas, el clima, la idiosincrasia… creo que todo eso también se plasma en la diversidad que tienen nuestros libros. Si los lees puedes ver una diversidad cultural muy marcada y lo mejor de todo ¡la sinergia que se forma entre todas ellas!

¿Por qué te firmas J Molly en los cuentos?

Si, antes firmaba J. Molly, ahora en las nuevas impresiones ya va todo con mi nombre: Jazmín Chi. J. es de Jazmín y Molly es 茉莉 o (moli) en Chino Mandarín que significa Jazmín. Cuando viví en China, siento que fue el lugar en donde más me desarrollé como escritora y maestra. Estando allá, todos me conocían como 茉莉老师 (moli laoshi) que significa “Maestra Molly”, y como crecí tanto en ambas facetas allá, le tomé cariño a ese nombre. Fue así que al regresar, comencé a firmar con ese seudónimo todo lo relacionado a niños y con mi nombre real la poesía que es más para adultos, pero ahora, como ya lo dije, firmo todo con Jazmín Chi.

Sobre tu aspecto de poeta, ¿qué crees que debe provocar una poesía?

No lo sé. Yo escribo poesía para expresarme… Lo que sí sé, es que ya muchas personas al leer mi poesía han terminado llorando. Por ejemplo los poemas: “Profecía” y “¿Por qué no tengo papá?”, han tocado las fibras de los corazones de muchos. Creo que al identificarse, les provoca un sinfín de emociones. Aunque también hay a quienes no les gusta, mi mamá por ejemplo, vio uno de mis poemas en video y me dijo “no me gustó ese que sacaste”, porque es muy sombrío y a ella le gustan las cosas más alegres y me reí y le dije “el arte solo se aprecia, no se juzga”. Pero me apoya incondicionalmente y sabe que también cada poema, refleja una etapa que viví y hay otros que si le gustan. Pero ignoro lo que sea considerado una “buena” o “mala” poesía o lo que provoque.

Eres una mujer que ha incursionado en varias áreas del conocimiento, por ejemplo, sabemos que desarrollaste un método educativo y con base en ellos comenzaste la escuela para Líderes Globales LevGrow donde se imparten clases extracurriculares para niños de 1 a 12 años. También que tienes la escuela de Idiomas Nivet Language School que ofrece cursos en línea con maestros nativos. Y, por si fuera poco, das talleres gratuitos a niños en situación vulnerable. Cuéntanos de todo esto.

Como te comentaba, el haber tenido la oportunidad de ver tantas culturas, me abrió el panorama y todo lo relacioné a la educación y a la escritura. Al ver las carencias educativas en mi país, me dije ¿por qué no hacer algo que englobe todo lo que has aprendido, que la gente necesita para el futuro y para enfrentarse a la “vida real” y dárselo a los pequeños? Fue así que desarrollé el método LevGrow, donde los pequeños disfrutan y aprenden del mundo a través de distintas clases como arte, ciencia, inteligencia artificial y tecnología, cocina, cultura, estimulación temprana y etiqueta social, en un ambiente con influencia multicultural. También mis cuentos son leídos para fomentar la lectura y son acompañados con música que también hemos producido nosotros. La escuela es franquiciable.

La escuela de idiomas, se dio porque al regresar del extranjero, la gente supo que mi hija y yo hablábamos varios idiomas (Español, Inglés, Chino Mandarín y Ruso), así que comenzaron a pedirnos clases. Empecé con pocos alumnos dentro de las instalaciones de LevGrow hasta que creció y decidí expandirla online, ya ves que ahí no existen las fronteras y fue así que mejoró todo. Ahora tenemos maestros en China, Rusia, Francia, Alemania y México que dan clases privadas a sus alumnos en línea, ya no existen contratiempos, cada quien avanza a su propio ritmo, los alumnos optimizan sus tiempos y lo mejor de todo ¡aprenden de maestros nativos! Esto les da mayor seguridad y aprenden mucho más rápido que en clases “normales”. Imagina, ¿quieres aprender Chino Mandarín? ¡No se diga más! Entras a tu computador, celular o Tablet, te conectas y tienes a un maestro certificado que te da clases privadas, te manda tareas específicamente diseñadas para ti y en el horario que mejor te convenga, y como no son grabaciones, puedes preguntarles e inmediatamente te contestan. ¡Qué hubiera querido tener estas oportunidades cuando chica! Pero yo tuve que ir a aquellos países a aprender el idioma porque en mi ciudad no los ofrecían.

Los talleres me llenan mucho. He dado talleres gratuitos en China a escuelas, Rusia a escuelas y orfanatos, y México escuelas y orfanatos a niños en situación vulnerable. Yo soy feliz rodeada de chiquitos sonriendo, contentos y divirtiéndose. Gracias a las ganancias de los libros es que podemos hacerlos. Por ejemplo, aquí en México, a partir de Octubre tendremos la oportunidad de tener un grupo al que le daremos clases de francés en un orfanato (casa hogar) local con una maestra de Francia a través de nuestra escuela Nivet, todo esto es gratuito para ellos, incluidos los materiales. Los talleres son de cuentacuentos, arte, cultura, idiomas o similares relacionados a educación.

A mí la educación me cambió la vida por eso lo que más deseo es que los pequeños también puedan cambiar y expandir sus oportunidades a través de educarse, ya sea con idiomas o libros o ambos. Un pequeño educado, puede cambiar una futura familia, influir en una sociedad que a su vez puede hacer un cambio en un país y así el mundo. Por eso creo en esto y quisiera que pudiéramos llegar a más y más niños no solo de México sino de todo el mundo.

Cuéntanos un poco de los premios que has ganado.

Dios ha sido muy grande conmigo. Estos premios son resultado del esfuerzo, dedicación, constancia y amor que he puesto en lo que hago, así como del apoyo de muchos a mí alrededor. Como te has dado cuenta, junto la educación con la literatura y los negocios, y escribo los cuentos y materiales educativos. Por esta razón, me han otorgado premios estatales, nacionales e internacionales. Como el Scholars of Change de la universidad de Walden en Estados Unidos, que solo se lo dieron a cinco personas en todo el mundo, o el Women in Business Challenge en Holanda, donde nos invitaron igual solo a cinco mujeres en todo el mundo a prepararnos en nuestras respectivas áreas, allá tuve la oportunidad de conocer casas editoriales y escritores de literatura infantil. También he ganado dos veces el Premio Estatal de la Juventud en Tamaulipas y el gobierno me ha reconocido como Joven Destacada de Tamaulipas entre otros.

¿Qué es la educación para ti? ¿Cómo entrelazar educación y literatura?

La educación es un medio para cambiar la vida. Cuando quedé en esa situación a los 18 años, la mayoría de las personas me decían que ya mi vida se había terminado y que no podría lograr nada así como ninguno de mis sueños. Sin embargo, fue a través de la educación que mi vida cambió. Desde siempre amé escribir, así que soñaba con escribir libros, primero vino la poesía, después los cuentos para niños de una forma no pública. Hasta que me metí tanto al tema que vinieron las escuelas, conferencias y comencé a fusionarlos, es así como la poesía y los libros comienzan a ver la luz. Si no estuviera especializada en mi área, difícilmente las personas te toman en serio y consideran que no tienes la autoridad para hablar o escribir del tema. Por eso digo que la educación cambió mi vida, y así como lo hizo conmigo a través de mis libros para niños me gustaría que cambiara la vida de muchos de ellos.

¿Qué planes literarios tienes?

Ya que mis poesías las publico en videoclips como los que sacan en música, lo que la casa productora de Jaime Salinas y yo estamos haciendo es trabajar en sacar un poema por mes. Hacer un videoclip no es tan sencillo como parece, se necesita la locación, vestuario, producción, permisos, maquillaje, peinado y mucha, mucha creatividad, creo que es una nueva forma de expresar la poesía.

En cuanto a los libros infantiles, tenemos en lista de espera 27, que si bien ya están escritos aún no están producidos, ya que hacer un libro infantil consta de escoger a los ilustradores, ilustrarlos, maquetarlos, diseñarlos, editarlos, sacar permisos y registrar derechos, enviar a imprenta, hacer pruebas y ahora sí publicarlos para después distribuirlos, así que tenemos mucho trabajo por delante.

Aparte de que cada libro viene acompañado con música, canciones, juegos y esto también es un trabajo extra.

Yo soy quien escribe pero, somos un equipo grande los que le damos vida a esto, sin ellos, ni las poesías ni los libros serían publicados. Así que estoy infinitamente agradecida y feliz con cada uno de ellos.

 

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